Lleva crueldad
La cobardía es madre de la crueldad.
Piensa en esto, cuando te regalan un reloj te regalan algo que es tuyo pero que no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan la tendencia a comparar un reloj con los demás relojes… no te regalan un reloj, tú eres el regalado.
La verdadera felicidad cuesta poco; si es cara, no es de buena clase.
A la mayoría de las gentes prefiero darles la razón en seguida que escucharlas.
La risa ella sola ha cavado más túneles útiles que todas las lágrimas de la tierra.