Un pueblo con ira
La voz de un pueblo es peligrosa cuando está cargada de ira.
La religión dice “debes amar a tu prójimo”. Estoy seguro de que la religión no conoce a mi prójimo.
Tú no te mueres porque estás enfermo, te mueres porque estás vivo.
La única salvación para los vencidos, es no esperar salvación alguna.
Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta.
Es mejor el hombre que confiesa francamente su ignorancia, que quien finge con hipocresía.
Yo creo que no hay tiempo para nada; yo creo que si el tiempo sobra es porque, como es tan poco, no sabemos qué hacer con él.
En la guerra, victoria. En la paz, vigilancia. En la muerte, sacrificio.
Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle.