Hay que vivir la vida
La vida es una cosa maravillosa y hay tantas cosas por hacer…
La vida es una cosa maravillosa y hay tantas cosas por hacer…
Luchar para vivir la vida, para sufrirla y para gozarla… La vida es maravillosa si no se le tiene miedo.
A veces se aprecia más lo que uno no espera repetir, que las cosas que piensa que tendrá eternamente.
¿Has tenido alguna vez un sueño que parecía tan real que al despertarte no sabías que creer? ¿Que harías si lo que pensabas que era cierto, no lo es? ¿Y si lo que pensaste que no era verdad… lo fuera? ¿Olvidarías tus sueños con la esperanza de encontrar una realidad más perfecta? Algunas veces la vida resulta más extraña que los sueños y la única manera de despertar, es enfrentarnos a las mentiras que escondemos en nuestro interior. Sólo nos queda la esperanza de que en los momentos más oscuros, no estemos solos.
El humor es la gran coraza con la que uno se defiende en este valle de lágrimas.
¿Has pensado alguna vez que es lo que marca el tiempo? ¿Si una vida puede tener importancia en el mundo? ¿O si las decisiones que tomamos importan? Yo creo que sí. Y también creo que la vida de un hombre puede cambiar muchas vidas, para mejor… o para peor.
La vida es difícil. Para estar en paz con uno mismo hay que decir la verdad. Para estar en paz con el prójimo hay que mentir.
La vida viene a nosotros desde la oscuridad. Hay momentos donde debes ir detrás de los miedos y hacerles frente. La vida viene corriendo a ti desde la oscuridad. Cuando lo hace, hay alguien a tu lado con quien puedes contar. Alguien te estará observando cuando tropieces y te caigas. Y en ese momento, darte la fuerza necesaria para superar tus miedos solo.
Hay un momento en que toda vida se sale de su camino. En ese momento de desesperación debes escoger tu rumbo. ¿Lucharás para seguir el camino? ¿U otros te van a decir quién eres realmente? ¿O tú mismo te pondrás una etiqueta? ¿Estarás orgulloso con tu elección? ¿O te aferrarás a tu nuevo camino?
Cada mañana escoges seguir adelante o simplemente dejarlo. ¿Te enfrentarás con valor a tus mayores miedos y seguirás adelante con tu fe? ¿O sucumbirás a las tinieblas del alma?
Todo hombre normal se tiene que sentir tentado a veces, de escupir en sus propias manos, levantar la bandera negra… y comenzar a cortar gargantas.