La verdad de dos
Hacen falta dos para decir la verdad: uno que hable y otro que escuche.
Todas las verdades son fáciles de entender, una vez descubiertas. El caso es descubrirlas.
La verdad sigue siendo absoluta, creed eso. Incluso si esa verdad es difícil, fría y tan dolorosa de un modo que ni te imaginas. Incluso cuando la verdad sea más cruel que cualquier mentira.