El más sabio consejero
El tiempo es el más sabio consejero.
Yo creo que no hay tiempo para nada; yo creo que si el tiempo sobra es porque, como es tan poco, no sabemos qué hacer con él.
Para todos los males, hay dos remedios: el tiempo y el silencio.
No perdamos nada de nuestro tiempo; quizás los hubo más bellos, pero éste es el nuestro.
No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta.
Solo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado.
No he perdido ante la dificultad de los retos, sino contra el tiempo.
El tiempo lo toma todo, lo quieras o no. El tiempo lo toma todo, el tiempo se lo lleva y al final, solo hay oscuridad. A veces encontramos a otros en esa oscuridad. Y a veces los perdemos allí de nuevo.