Hombres que se asemejan al vino
Los hombres se asemejan al vino: el tiempo agria a los malos y mejora a los buenos.
Los hombres se asemejan al vino: el tiempo agria a los malos y mejora a los buenos.
Cuando el tiempo transcurre, y los recuerdos se alejan cada vez más del instante que los creó, la duda de la memoria siempre nos acecha sigilosamente.
A veces se aprecia más lo que uno no espera repetir, que las cosas que piensa que tendrá eternamente.
¿Has pensado alguna vez que es lo que marca el tiempo? ¿Si una vida puede tener importancia en el mundo? ¿O si las decisiones que tomamos importan? Yo creo que sí. Y también creo que la vida de un hombre puede cambiar muchas vidas, para mejor… o para peor.
Yo creo que no hay tiempo para nada; yo creo que si el tiempo sobra es porque, como es tan poco, no sabemos qué hacer con él.
Para todos los males, hay dos remedios: el tiempo y el silencio.
No perdamos nada de nuestro tiempo; quizás los hubo más bellos, pero éste es el nuestro.
No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta.
Solo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado.
A veces se aprecia más lo que uno no espera repetir, que las cosas que piensa que tendrá eternamente.