Temores que perjudican a otros
Se debe temer sólo aquello que puede perjudicar a otro; lo demás, no, que no da miedo.
Se debe temer sólo aquello que puede perjudicar a otro; lo demás, no, que no da miedo.
El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos.
El temor de las cosas invisibles, es la semilla natural de lo que cada uno llama para sí mismo religión.
Siempre se ha de conservar el temor, pero jamás se deberá mostrar.
El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor.