Dejarse llevar
Déjate llevar por el niño que fuiste.
Es mucho más importante que te conozcas a ti mismo que darte a conocer a los demás.
Todos necesitamos espejos para recordarnos a nosotros mismos quiénes somos. Yo no soy diferente.
A veces, cuando baja el telón, es cuando empezamos a pensar de verdad. Ya sea sobre quién nos gustaría ser, o con quién nos gustaría estar… O a quién deseamos.
Mírate en el espejo. ¿A quién ves? ¿Es la persona que quieres ser? ¿O hay alguien quien deberías ser, la persona que deberías haber sido, pero te quedaste a medio camino? ¿Alguien te dice que no puedes o que no podrás? Porque puedes. Cree que el amor está ahí fuera. Cree en que los sueños se hacen realidad cada día. Porque así es.
A veces la felicidad no la da el dinero, la fama o el poder. A veces la felicidad la dan los buenos amigos y la familia; y por la tranquila nobleza de llevar una buena vida. Así que mira ese espejo y recuerda ser feliz, porque mereces serlo. Créelo. Y cree en que lo sueños se hacen realidad cada día. Porque así es.
Aquello que cada uno de nosotros es, en cada momento de su vida, es la suma de sus elecciones previas. El hombre es lo que decide ser.