Indiferencia e insensibilidad
La indiferencia hace sabios, y la insensibilidad, monstruos.
La indiferencia hace sabios, y la insensibilidad, monstruos.
Puede resultar sabio mirar hacia atrás. Somos más nuestro pasado que nuestro futuro.
Son más bellos los sueños de los locos que los del hombre sabio.
Nadie está libre de decir estupideces, lo grave es decirlas con énfasis.
Un hombre nunca debe avergonzarse por reconocer que se equivocó, que es tanto como decir que hoy es más sabio de lo que fue ayer.
Hay tres caminos que llevan a la sabiduría: la imitación, el más sencillo; la reflexión, el más noble; y la experiencia, el más amargo.
El ignorante afirma; el sabio duda y reflexiona.