Ser sabio escuchando
Escucha, serás sabio. El comienzo de la sabiduría es el silencio.
El malo lo es por ignorancia, y por tanto se cura de ello con la sabiduría.
Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás.
Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes.
Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe, y la grandeza que no se inclina ante los niños.
Del hablador he aprendido a callar; del intolerante, a ser indulgente; y del malévolo, a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud hacia esos maestros.
El lenguaje político está diseñado para que las mentiras parezcan verdades, el asesinato una acción respetable y para dar al viento apariencia de solidez.