Riqueza con lágrimas
Las lágrimas manan también a través del oro.
Estar contentos con lo que poseemos es la más segura y mejor de las riquezas.
La riqueza semeja al agua de mar: cuanto más se bebe de ella, tanto más sediento se vuelve uno.
El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo.