Arte de mentir
El cristianismo es el arte de mentir santamente.
Con Dios mantuve un pacto demasiado triste: el jamás habla conmigo y yo no digo que él no existe.
Toda la historia del progreso humano se puede reducir a la lucha de la ciencia contra la superstición.
Si quieres salvar a tu hijo del polio puedes rezar o puedes vacunarlo… Aplica la ciencia.
El hombre sólo será libre cuando el último rey sea ahorcado con las tripas del último sacerdote.
Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar ahí.
Llamamos piadosas a las personas que hablan a Dios, y locas a aquellas a quienes Dios habla.
El verdadero nombre de la religión es muerte. Jesús murió; Asclepio murió. En el sur de Francia mataron a los cátaros por decenas de millares. En la guerra de los Treinta Años centenares de millares de personas murieron, protestantes y católicos, en una mutua carnicería. La muerte es su verdadero nombre; no Dios, no el Salvador, no amor: muerte.
En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en dios, no lo necesito y además soy buena persona.