Sobre amar al prójimo
La religión dice “debes amar a tu prójimo”. Estoy seguro de que la religión no conoce a mi prójimo.
La religión dice “debes amar a tu prójimo”. Estoy seguro de que la religión no conoce a mi prójimo.
Cualquier tipo de poder que los eclesiásticos asuman (en algún lugar donde sean súbditos del Estado) como derecho propio, aunque lo llaman divino, no será sino usurpación.
Estos cuatro elementos son los gérmenes naturales de la religión: la creencia de que los espíritus existen, el desconocimiento de causas secundarias, la veneración a todo aquello que produce miedo y la predicción de lo que sucederá en el futuro a partir de situaciones accidentales.
El temor de las cosas invisibles, es la semilla natural de lo que cada uno llama para sí mismo religión.
La esperanza de una felicidad eterna e incomprensible en otro mundo, es cosa que también lleva consigo el placer constante.
La fe puede ser brevemente definida como la creencia ilógica en la ocurrencia de lo improbable.
La religión mal entendida es una fiebre que puede terminar en delirio.
Si quieres salvar a tu hijo del polio puedes rezar o puedes vacunarlo… Aplica la ciencia.
Limitar nuestra atención a cuestiones terrestres sería limitar el espíritu humano.