Los pueblos mal gobernados
Los pueblos débiles y flojos, sin voluntad y sin conciencia, son los que se complacen en ser mal gobernados.
Los pueblos débiles y flojos, sin voluntad y sin conciencia, son los que se complacen en ser mal gobernados.
Cuando la gente teme a su gobierno, hay tiranía; cuando el gobierno teme a la gente, allí hay libertad.
El futuro no está escrito, porque sólo el pueblo puede escribirlo.