Es mejor arriesgar
Es mejor arriesgar y perder, que perder por no haber arriesgado.
Hay ladrones a los que no se castiga, pero que roban lo más preciado: el tiempo.
Me enfurezco al pensar que un día voy a desaparecer, y que habré desaparecido, no durante una semana o dos, tampoco durante cuatro o cuatrocientos años, sino para toda la eternidad [...] No sólo pierdo el mundo, y no sólo pierdo todo y a todos mis seres queridos. También me pierdo a mí mismo.
Algunas veces a los humanos nos resulta peor perder algo querido que no haberlo tenido nunca.
A los amigos, como a los dientes, los vamos perdiendo con los años, no siempre sin dolor.
El tiempo lo toma todo, lo quieras o no. El tiempo lo toma todo, el tiempo se lo lleva y al final, solo hay oscuridad. A veces encontramos a otros en esa oscuridad. Y a veces los perdemos allí de nuevo.