Carga del pasado
La carga del pasado es infinita.
No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta.
No mires atrás y llores por el pasado, porque se ha ido. Y no estés afligido por el futuro, que aún está por venir. Vive el presente, y hazlo tan bello, que valga la pena recordarlo.
Todos somos arquitectos del destino, viviendo entre muros de tiempo, así que no mires tristemente el pasado. No va a volver.
En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.
Quien un día se olvida de lo bien que lo ha pasado, se ha hecho viejo ese mismo día.
El pasado es lo que recuerdas, lo que imaginas recordar, lo que te convences en recordar, o lo que pretendes recordar.
Esto nunca ocurrió. Nunca ocurrió nada. No ocurrió ni siquiera mientras estaba ocurriendo.
Los hombres, que pierden la salud para juntar dinero, y luego pierden el dinero para recuperar la salud, y por pensar ansiosamente en el futuro, olvidan el presente de tal forma, que acaban por no vivir ni el presente ni el futuro. Viven como si nunca fuesen a morir, y mueren como si nunca hubiesen vivido.
No ser nadie más sino tú mismo, en un mundo que está haciendo todo lo posible, día y noche, para hacer que tú seas alguien distinto; significa luchar la más dura batalla que cualquier ser humano pueda enfrentar y nunca dejar de luchar.