Si de noche lloras por el Sol
Si de noche lloras por el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.
Si de noche lloras por el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.
Los amores son como los niños recién nacidos: hasta que lloran no se sabe si viven.
Ríe y el mundo reirá contigo; llora y el mundo, dándote la espalda, te dejará llorar.
Ninguna persona merece tus lágrimas y quien las merezca nunca te hará llorar.
Así es como funciona: eres joven hasta que no lo eres, amas hasta que dejas de hacerlo, lo intentas hasta que no puedes; ríes hasta que lloras, y lloras hasta que ríes. Y todo el mundo debe respirar, hasta su último aliento.
Reíd, y el mundo reirá con vosotros; llorad y lloraréis solos.
Nuestras ilusiones no tienen límites; probamos mil veces la amargura del cáliz y, sin embargo, volvemos a arrimar nuestros labios a su borde.