Ojo por ojo
Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.
El destino no es justo ni injusto, simplemente es ineludible. Es como es. Por eso siempre llega a tener razón.
La razón o el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales.
Agradeceré busquen siempre las cosas que les unen, y dialoguen con serenidad y espíritu de justicia sobre aquellas que les separan.
Las leyes son como las telerañas que cogen a las pobres moscas, y dejan pasar avispas y abejorros.
No existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia.
Es necesario saber que la guerra es común y la justicia discordia, y que todo sucede según discordia y necesidad.