La suerte solo favorece a
La suerte favorece sólo a la mente preparada.
La codicia ha contaminado las almas de los hombres, ha levantado en el mundo barricadas de envidia, de rencor; nos ha llevado a la miseria y a la matanza. Hemos crecido demasiado deprisa, y ¿de qué ha servido? La tecnología que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia; nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia duros y vacíos. Hemos empezado a pensar, pero hemos dejado de sentir. Nos hemos convertido, en esclavos del destino.
No me siento obligado a creer que un dios que nos ha dotado de inteligencia, sentido común y raciocinio, tuviera como objetivo privarnos de su uso.