No rechaces tus sueños
No rechaces tus sueños. Sin la ilusión el mundo qué sería.
No rechaces tus sueños. Sin la ilusión el mundo qué sería.
Nuestras ilusiones no tienen límites; probamos mil veces la amargura del cáliz y, sin embargo, volvemos a arrimar nuestros labios a su borde.