Más grandes que buenas
Los hombres somos más capaces de grandes acciones que de buenas acciones.
Los hombres somos más capaces de grandes acciones que de buenas acciones.
A mí cada vez que alguien me hablaba, me entraban ganas de tirarme por la ventana o de escapar en el ascensor. La gente, simplemente, no me resultaba interesante.
Prefiero ser el peor de los mejores que el mejor de los peores.
Morir es el destino común de los hombres; morir con gloria es el privilegio del hombre virtuoso.
La razón o el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales.
Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.
Los hombres ya no tienen tiempo de comprar nada, compran las cosas ya hechas a los comerciantes; y como no existe ningún comerciante de amigos, los hombres ya no tienen amigos.