No desistas nunca
No dejes que tu fuego se apague. Brilla como una chispa irremplazable en el desesperado intercambio del no en un rato, no todavía, y no en absoluto. No dejes que el héroe de tu alma fallezca en la solitaria frustración de la vida que merecías y nunca pudiste alcanzar. El mundo que deseas puede ser ganado. Existe. Es real. No te asfixies. Es posible, es tuyo…


