Cuando uno se acostumbra
Cuando uno se acostumbra a no conseguir nunca lo que desea, ¿sabes qué pasa? Que acaba por no saber incluso lo que quiere.
Cuando uno se acostumbra a no conseguir nunca lo que desea, ¿sabes qué pasa? Que acaba por no saber incluso lo que quiere.
Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.
Cuando pensamos que el día de mañana nunca llegará, ya se ha convertido en el ayer.
El futuro no es nuestro, pero tampoco puede decirse que no nos pertenezca del todo.
El mundo aún no se ha agotado del todo: dejadme ver algo mañana que aún no haya visto hoy.
Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, imagina una bota aplastando un rostro humano incesantemente.
Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? Si la respuesta era “no” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.
El problema con el futuro, es que no nos parece que sea como pensábamos que sería.