No te fíes del mañana
Coge el día presente y fíate lo menos posible del mañana.
Por millones de años, la humanidad vivió justo como los animales. Entonces algo pasó que desató el poder de nuestra imaginación. Aprendimos a hablar. Y aprendimos a escuchar. Hablar nos permitió la comunicación de ideas, permitiendo al ser humano empezar a trabajar unidos. Para construir lo imposible. Los más grandes logros del ser humano vienen por hablar. Y los más grandes fracasos por no hablar. ¡No tiene que ser así! Nuestras grandes esperanzas pueden llegar a ser realidad en el futuro. Con la tecnología a nuestra disposición, las posibilidades son ilimitadas. Todo lo que necesitamos hacer es asegurarnos de seguir hablando.
No mires atrás y llores por el pasado, porque se ha ido. Y no estés afligido por el futuro, que aún está por venir. Vive el presente, y hazlo tan bello, que valga la pena recordarlo.
En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.
El futuro no está escrito, porque sólo el pueblo puede escribirlo.
Hasta el ser más insignificante puede cambiar el rumbo del futuro.
El amor no consiste en mirar al otro, sino en mirar juntos en la misma dirección.
Los hombres, que pierden la salud para juntar dinero, y luego pierden el dinero para recuperar la salud, y por pensar ansiosamente en el futuro, olvidan el presente de tal forma, que acaban por no vivir ni el presente ni el futuro. Viven como si nunca fuesen a morir, y mueren como si nunca hubiesen vivido.
El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.