El más sabio consejero
El tiempo es el más sabio consejero.
Aprende de los errores ajenos. No vivirás lo suficiente como para cometerlos todos.
Hay tres caminos que llevan a la sabiduría: la imitación, el más sencillo; la reflexión, el más noble; y la experiencia, el más amargo.
La experiencia siempre ha demostrado que jamás suceden bien las cosas cuando dependen de muchos.
Ningún conocimiento humano puede ir más allá de su experiencia.
De la muerte nadie que volviese de ella podría decir que vale la pena, pues no se tiene vivencia alguna de la muerte. Salimos de las tinieblas y entramos en las tinieblas. Entre esos dos instantes hay muchas experiencias, vivencias, pero no vivimos ni el principio ni el fin, ni el nacimiento ni la muerte; ninguno de los dos tiene carácter subjetivo; en tanto procesos, caen enteramente en el terreno de lo objetivo.
Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones.
El nacimiento y la muerte no son dos estados distintos, sino dos aspectos del mismo estado.