Cuando crezcas y seas un buen guerrero
Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo, o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo, o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
Un hombre nunca debe avergonzarse por reconocer que se equivocó, que es tanto como decir que hoy es más sabio de lo que fue ayer.
Aprende de los errores ajenos. No vivirás lo suficiente como para cometerlos todos.
Un sutil pensamiento erróneo puede dar lugar a una indagación fructífera que revela verdades de gran valor.
Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia.