Aprender a pensar
Hay que inculcar en los alumnos el arte de aprender a pensar.
El trabajo del maestro no consiste tanto en enseñar todo lo aprendible, como en producir en el alumno amor y estima por el conocimiento.
La gente enseña para disimular su ignorancia, lo mismo que sonríe para ocultar sus lágrimas.
Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.