No fiarse de quien ya engañó
Es prudente no fiarse por entero de quienes nos han engañado una vez.
Es prudente no fiarse por entero de quienes nos han engañado una vez.
No sirve de nada alimentarse de esperanzas y después desengañarse.
Quien engañe, encontrará siempre quien se deje engañar. Todos verán lo que aparenta, y pocos lo que es, y estos pocos no se atreverán a ponerse en contra de la mayoría.