Dejarse engañar
El hombre tiene una invencible tendencia a dejarse engañar.
Nunca creas que puedes engañar. Podrías pensar que puedes salirte con la tuya, de hecho podrías salirte con la tuya… por un tiempo. Pero tu vida está hecha de elecciones y decisiones. Pobres elecciones, pobre vida. Malas decisiones, mala vida.
No inventes, no engañes, no robes ni bebas; pero si inventas, invéntate un mundo mejor; si engañas, engaña a la muerte; si robas, róbate un corazón; y si bebes, bébete los mejores momentos de tu vida.
Es prudente no fiarse por entero de quienes nos han engañado una vez.
Quien engañe, encontrará siempre quien se deje engañar. Todos verán lo que aparenta, y pocos lo que es, y estos pocos no se atreverán a ponerse en contra de la mayoría.