Siempre es bueno oír otras opiniones
No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que son demasiado cobardes para manifestarla.
No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que son demasiado cobardes para manifestarla.
La diferencia entre un valiente y un cobarde, es que un cobarde se lo piensa dos veces antes de saltar a la jaula con un león. El valiente simplemente no sabe lo que es un león. Solo cree que lo sabe.
Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte; los valientes prueban la muerte sólo una vez.
El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor.