No solo alabes a las gentes de bien
No te contentes con alabar a las gentes de bien: imítalas.
No te contentes con alabar a las gentes de bien: imítalas.
Es más deseable cultivar el respeto al bien que el respeto a la ley.
El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.
El mago hizo un gesto y desapareció el hambre, hizo otro gesto y desapareció la injusticia, hizo otro gesto y se acabó la guerra. El político hizo un gesto y desapareció el mago.
Nunca se necesitó tanto de educadores morales y nunca fue tan improbable encontrarlos.