Consejos para ser un buen amigo
Amonesta a los amigos en secreto, alábalos en público.
Amonesta a los amigos en secreto, alábalos en público.
A veces el dolor se convierte en una parte tan grande de tu vida, que esperas que siempre esté ahí, porque ya no recuerdas la última vez que no estuvo en tu vida. Pero entonces, un día, sientes algo más, algo que parece malo, probablemente porque es algo desconocido. Y en ese momento, te das cuenta de que eres feliz. La felicidad nos llega de muchas formas, en la compañía de buenos amigos, en lo que sentimos cuando hacemos realidad el sueño de otra persona, en la promesa de una esperanza renovada. Es bueno que nos permitamos ser felices… Porque nunca se sabe lo fugaz que puede ser la felicidad.
Ríe y el mundo reirá contigo; llora y el mundo, dándote la espalda, te dejará llorar.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarle, no se sabe el valor que tiene.
Este es el primer precepto de la amistad; pedir a los amigos sólo lo honesto, y hacer por ellos sólo lo honesto.
Anda despacio cuando escojas a tus amigos; pero cuando los tengas, mantente firme y constante.
A los amigos, como a los dientes, los vamos perdiendo con los años, no siempre sin dolor.
El amigo ha de ser como la sangre, que acude luego a la herida sin esperar que le llamen.