No solo alabes a las gentes de bien
No te contentes con alabar a las gentes de bien: imítalas.
No te contentes con alabar a las gentes de bien: imítalas.
Estos cuatro elementos son los gérmenes naturales de la religión: la creencia de que los espíritus existen, el desconocimiento de causas secundarias, la veneración a todo aquello que produce miedo y la predicción de lo que sucederá en el futuro a partir de situaciones accidentales.