Si el cerebro humano fuese sencillo
Si el cerebro del ser humano fuera tan sencillo que lo pudiésemos entender, entonces seríamos tan estúpidos que tampoco lo entenderíamos.
Si el cerebro del ser humano fuera tan sencillo que lo pudiésemos entender, entonces seríamos tan estúpidos que tampoco lo entenderíamos.
Puede resultar sabio mirar hacia atrás. Somos más nuestro pasado que nuestro futuro.
El destino no es justo ni injusto, simplemente es ineludible. Es como es. Por eso siempre llega a tener razón.
La vida es breve para todos aquellos que realmente consiguen entender que el mundo un día acaba del todo.
Yo no lo creo, de verdad que no lo creo. Pero el soñar con algo improbable tiene un nombre. Lo llamamos “esperanza”.
Me enfurezco al pensar que un día voy a desaparecer, y que habré desaparecido, no durante una semana o dos, tampoco durante cuatro o cuatrocientos años, sino para toda la eternidad [...] No sólo pierdo el mundo, y no sólo pierdo todo y a todos mis seres queridos. También me pierdo a mí mismo.
La vida es una gran lotería en la que solo son visibles los boletos premiados.
Algunas veces a los humanos nos resulta peor perder algo querido que no haberlo tenido nunca.
Cuando el tiempo transcurre, y los recuerdos se alejan cada vez más del instante que los creó, la duda de la memoria siempre nos acecha sigilosamente.
Nada de lo que creamos en nuestra imaginación es consciente de sí mismo.