Sin gobiernos
Creo que con el tiempo mereceremos no tener gobiernos.
Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única.
Modificar el pasado no es modificar un solo hecho: es anular sus consecuencias, que tienden a ser infinitas.
¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad.
Las mujeres me han hecho desdichado. Pero la felicidad que he obtenido compensa toda la desdicha. Es mejor ser feliz y desdichado que no ser ninguna de las dos cosas.
Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos, porque uno termina pareciéndose a ellos.
El tema de la envidia es muy español. Los españoles siempre están pensando en la envidia. Para decir que algo es bueno dicen: es envidiable.