Falsos cimientos
Cuando los hombres construyen sobre falsos cimientos; cuanto más construyan, mayor será la ruina.
Cuando los hombres construyen sobre falsos cimientos; cuanto más construyan, mayor será la ruina.
Cualquier tipo de poder que los eclesiásticos asuman (en algún lugar donde sean súbditos del Estado) como derecho propio, aunque lo llaman divino, no será sino usurpación.
Estos cuatro elementos son los gérmenes naturales de la religión: la creencia de que los espíritus existen, el desconocimiento de causas secundarias, la veneración a todo aquello que produce miedo y la predicción de lo que sucederá en el futuro a partir de situaciones accidentales.
El temor de las cosas invisibles, es la semilla natural de lo que cada uno llama para sí mismo religión.
De modo que, en la naturaleza del hombre, encontramos tres causas principales de disensión. La primera es la competencia; en segundo lugar, la desconfianza; y en tercer lugar, la gloria.
Al deseo, acompañado de la idea de satisfacerse, se le denomina esperanza; despojado de tal idea, desesperación.